El gigante alimentario Nestlé ha iniciado el proceso de venta de su división de agua, que incluye marcas como Vittel, Perrier y San Pellegrino. Se estima que esta división tiene un valor aproximado de 5000 millones de euros.
Interés de los fondos de inversión
La multinacional ya había anunciado a finales de 2024 sus planes de escindir la división de agua. Ahora se habría iniciado una primera ronda de ofertas, en la que se cuenta principalmente con el interés de fondos de inversión como PAI Partners, Blackstone, KKR o Bain Capital. El banco de negocios Rothschild supervisaría el proceso, según informan fuentes cercanas a Bloomberg.
Bajo la dirección de su nuevo director general, Philipp Navratil, la multinacional está llevando a cabo una evaluación exhaustiva de todo el negocio, que va acompañada de la venta de actividades no esenciales y de un plan de reestructuración que supondrá la pérdida de 16 000 puestos de trabajo en los próximos dos años. Las perspectivas de crecimiento en el sector del agua son limitadas, los márgenes son bajos y el escándalo por el fraude con el agua embotellada en Francia tampoco ha beneficiado a la empresa. La venta liberaría recursos para invertir en categorías en crecimiento.


