Heineken anuncia una profunda reorganización que supondrá la pérdida de entre 5000 y 6000 puestos de trabajo en todo el mundo. El gigante cervecero vendió un 1,2 % menos de cerveza en 2025 y ahora quiere reorganizarse para ahorrar entre 400 y 500 millones de euros al año.
Nueva estructura organizativa
Heineken registró en 2025 una caída orgánica del volumen del 1,2 %, hasta los 281,6 millones de hectolitros, lo que se tradujo en una facturación de 28 900 millones de euros, una disminución con respecto a los 28 900 millones de euros del año anterior. Las débiles condiciones económicas y la continua incertidumbre en mercados importantes, como Europa y América del Norte y del Sur, han pasado factura. El director ejecutivo Dolf van den Brink, que dimitirá a finales de mayo, destaca que ahora la atención se centra en acelerar el crecimiento mediante una mayor productividad y eficiencia.


