Unilever ha logrado un mayor beneficio neto en su primer año bajo la dirección del director ejecutivo Fernando Fernández, gracias a una reorganización acelerada y a desinversiones estratégicas. Sin embargo, el gigante de los productos de gran consumo modera las expectativas para 2026.
La alimentación sigue siendo el eslabón débil
En 2025, los beneficios netos de Unilever aumentaron casi un 3 %, hasta los 6200 millones de euros, a pesar de una caída de la facturación del 4 %, hasta los 50 500 millones de euros. La caída se debió principalmente a los tipos de cambio desfavorables, en particular la debilidad del dólar y las divisas de los mercados emergentes, como la India. Ajustado por estos efectos y las desinversiones, el volumen de negocios subyacente aumentó un 3,5 %, impulsado por las subidas de precios y el crecimiento del volumen.


