La familia Arnault ha aumentado su participación en el gigante del lujo LVMH por encima del límite simbólico del 50 %. Con ello, el fundador y director ejecutivo Bernard Arnault refuerza su control sobre el grupo propietario de marcas como Louis Vuitton, Christian Dior y Moët & Chandon.
Expresión de confianza
Según un comunicado de LVMH, la familia posee ahora el 50,01 % del capital. A finales de 2025, esa participación era aún del 49,77 %. Los Arnault ya disponían desde hacía tiempo de la mayoría de los derechos de voto. Estos ascienden ahora al 65,94 %, lo que consolida aún más el poder estratégico de la familia.
Durante la presentación de las cifras anuales a finales de enero, Bernard Arnault destacó su visión a largo plazo del grupo. El hecho de superar el umbral del 50 % «demuestra la gran confianza de Bernard Arnault y su familia en el futuro de LVMH», según afirma ahora la empresa.
El momento en que se han realizado las compras adicionales de acciones no parece casual. Desde el precio récord alcanzado en abril de 2023, la acción ha perdido un 38 % de su valor. Esta caída ha brindado a la familia la oportunidad de ampliar su posición a un precio más bajo. LVMH alcanzó en 2025 una facturación de 80 800 millones de euros, lo que supone un descenso del 5 %. El beneficio neto cayó un 13 %, hasta los 10 900 millones de euros.


