La reacción del grupo Carrefour ante los rumores sobre la venta de sus actividades en Bélgica a un fondo de inversión alemán parece indicar que la venta ya no está sobre la mesa.
Poco interés
«Carrefour sigue plenamente comprometido con seguir ampliando sus actividades en Bélgica a largo plazo», se ha afirmado hoy en respuesta a la noticia de que el grupo inversor alemán Aurelius había mostrado interés en adquirir las actividades belgas del minorista junto con la dirección local. Esto parece indicar que el grupo (¿por el momento?) no procederá a la venta de la filial belga. Al menos, esa es la sorprendente conclusión que el periódico económico De Tijd —el impulsor de los rumores del miércoles— extrae de la reacción, ciertamente bastante vaga, del servicio de prensa del grupo.


