Ardo, el gigante belga de las verduras congeladas, vio cómo sus beneficios caían en picado durante el último ejercicio, a pesar de una cosecha normal y unas condiciones macroeconómicas más favorables. El productor se enfrenta a la presión de los precios y los márgenes, especialmente en Estados Unidos.
Del crecimiento a la contracción
Tras años de crecimiento ininterrumpido de la facturación y los beneficios, Ardo registró un fuerte descenso en el ejercicio 2025. Los beneficios de la empresa descendieron un 31 %, hasta los 33,3 millones de euros, mientras que los beneficios netos se desplomaron de 7,4 millones a solo 1,6 millones de euros. La facturación también disminuyó un 3,5 %, hasta los 1360 millones de euros, un nivel que la empresa ya había alcanzado hace dos años. Así lo informa De Tijd.


