Coca-Cola está haciendo un último intento por llegar a un acuerdo con el inversor TDR sobre la venta de la cadena de cafeterías Costa Coffee. Las negociaciones se han estancado en el precio, pero eso no beneficiaría a ninguna de las dos partes.
Apenas vale la mitad
Coca-Cola adquirió la cadena británica en 2018 por 4400 millones de euros, en un intento por diversificarse, pero no parece haber sido una decisión acertada. Costa Coffee nunca pudo cumplir con las altas expectativas y, según los analistas, ahora apenas valdría la mitad del precio de adquisición.
Según el periódico financiero Financial Times, ahora el candidato elegido para la adquisición no sería Apollo GM, propietario de Wagamama, sino el inversor británico TDR. Este opera en Bélgica como propietario del grupo de gasolineras EG Group y, con Costa Coffee, podría obtener una interesante incorporación a su cartera.
Difícil de digerir
Sin embargo, ahora resulta más difícil de lo esperado llegar a un acuerdo sobre un precio de adquisición y unas condiciones que sean aceptables para ambas partes. Por un lado, Coca-Cola quiere obtener unos 2500 millones de euros por la venta, pero al mismo tiempo mantener una participación minoritaria. Sin embargo, TDR no estaría de acuerdo con ello.
Costa Coffee cuenta con más de 4000 establecimientos en todo el mundo, pero en Bélgica el crecimiento es más lento. Casi dos años despuésde la apertura del primer establecimiento belga, en la estación de tren de Lieja-Guillemins, el contador sigue marcando solo uno, a pesar de que Costa Coffee está dirigida por un belga, Philippe Schaillee.


