Coca-Cola registró un crecimiento orgánico del 5 % en 2025 y espera mantener este ritmo en 2026. Sin embargo, esto supone una desaceleración, ya que sus bebidas «clásicas» se enfrentan a dificultades. El gigante se centra ahora en la transformación digital y en el lanzamiento de productos «atrevidos».
El precio del crecimiento
«Tenemos una estrategia duradera y un largo recorrido», afirmó Henrique Braun, director general y futuro consejero delegado. «Estoy seguro de que alcanzaremos nuestros objetivos para 2026 y aprovecharemos las mejores oportunidades que se nos presenten». Los analistas reaccionaron de forma positiva, y Jefferies calificó a la empresa como «lista para pasar a la velocidad superior».


