En Estados Unidos, la Casa Blanca ha presentado unas nuevas y llamativas directrices alimentarias: bajo el lema «come alimentos reales», los alimentos altamente procesados están ahora mal vistos, pero se da más libertad al consumo de carne y alcohol.
Las proteínas cobran protagonismo
Las nuevas directrices sitúan las proteínas en el centro de cada comida. El texto afirma que las recomendaciones nutricionales anteriores «demonizaron las proteínas en favor de los carbohidratos» y califica el nuevo rumbo como un reflejo de «la ciencia del más alto nivel».


