En el Reino Unido entrará en vigor una estricta prohibición de la publicidad de comida basura. En televisión, no se podrán emitir anuncios de alimentos y bebidas poco saludables antes de las nueve de la noche, y en Internet estarán totalmente prohibidos.
Uno de cada tres niños británicos es obeso
El Gobierno quiere reducir la obesidad infantil y ayudar a los padres a «criar a la generación de niños más sana de la historia». El ministro de Sanidad, Ashley Dalton, afirma: «Al restringir la publicidad de comida basura antes de las 21:00 y prohibir por completo los anuncios pagados en Internet, reducimos la exposición excesiva a alimentos poco saludables. De este modo, hacemos que la opción saludable sea la más fácil para padres e hijos».
El Gobierno británico espera que la medida elimine 7200 millones de calorías al año de la dieta de los niños. Esto debería reducir el número de niños obesos en 20 000 al año y, a largo plazo, suponer un ahorro de 2000 millones de libras en gastos sanitarios. Al comenzar la escuela primaria, el 22,1 % de los niños de Inglaterra tiene sobrepeso u obesidad. Cuando terminan la escuela primaria, ese porcentaje aumenta hasta el 35,8 %.
La prohibición de la publicidad forma parte de una política de prevención más amplia. Se ampliará el impuesto sobre las bebidas azucaradas, entre otras cosas, a las bebidas lácteas azucaradas. Además, el Gobierno prohibirá la venta de bebidas energéticas con alto contenido en cafeína a menores de 16 años. Las autoridades locales también tendrán más competencias para impedir la apertura de establecimientos de comida rápida en las inmediaciones de las escuelas.


