Henkel, propietaria de marcas como Persil y Schwarzkopf, logró mejorar su rentabilidad en 2025, a pesar de un clima económico difícil. Las ventas disminuyeron, principalmente debido a los efectos del tipo de cambio.
Tensiones geopolíticas
La facturación declarada por Henkel descendió el año pasado un 5,1 %, hasta situarse en unos 20 500 millones de euros, debido principalmente a los efectos negativos de los tipos de cambio y a las desinversiones en la cartera. Ajustada por los efectos de los tipos de cambio y las adquisiciones, la facturación aumentó un 0,9 %. En un año de débil demanda, la multinacional se centró en la eficiencia, y eso dio sus frutos: el margen EBIT mejoró en 0,5 puntos porcentuales hasta el 14,8 %, lo que demuestra que Henkel ha sido capaz de aumentar su rentabilidad a pesar de la presión sobre la facturación.


