Las incursiones en Irán también amenazan con desatar una nueva tormenta en el sector minorista. El tráfico marítimo en el crucial estrecho de Ormuz está prácticamente paralizado desde este fin de semana, lo que pone en peligro el abastecimiento, mientras que los costes se disparan junto con los precios de la energía.
Onda expansiva logística
El pasado fin de semana, varios barcos fueron atacados en el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán. Irán niega haber bloqueado esta importante vía de comunicación, por la que circulan cada año unos 21 000 petroleros y un total de unos 34 000 barcos, pero las compañías navieras y las aseguradoras han decidido evitar la ruta.


