La inteligencia artificial se utiliza desde hace años en el sector minorista, pero las aplicaciones generativas le están dando un nuevo significado estratégico. La tecnología en sí no es nueva, pero sí lo es la cuestión de cómo los minoristas pueden integrar la IA de forma estructural y sostenible en la organización.
Débil integración de datos
Lo que comenzó como una serie de experimentos se está convirtiendo en programas de cambio concretos en los grandes minoristas. Hoy en día, casi todos los grandes actores abordan la IA a nivel estratégico, aunque su aplicación suele limitarse a ámbitos específicos. La introducción de la legislación europea sobre IA acelera ese debate, ya que la transparencia y la trazabilidad elevan los proyectos de IA por encima del mero nivel técnico. Una encuesta realizada por el EHI Retail Institute a 38 directores de TI del sector minorista para la feria alemana EuroShop muestra que ese cambio está en pleno apogeo, pero que siguen existiendo obstáculos fundamentales.
En la práctica, la IA parece ser menos una cuestión de TI que un cambio que afecta a toda la organización. Esto se hace especialmente evidente en la forma en que se gestionan los datos. A pesar de la abundancia de datos disponibles, el 67 % de los responsables considera que la integración de datos de su propia empresa es débil o más bien débil, mientras que solo el 13 % la considera buena. Los datos están dispersos en diferentes sistemas, tienen problemas de calidad y, a menudo, carecen de propietarios claros.
Aborde los obstáculos
Estas debilidades estructurales tienen un impacto directo en la fiabilidad de las aplicaciones de IA. Sin datos coherentes y completos, las predicciones y aplicaciones siguen siendo vulnerables. Iniciativas como los lagos de datos o las plataformas centrales demuestran que las inversiones específicas tienen efecto, pero por ahora siguen siendo excepciones.
El estudio identifica tres obstáculos que limitan el pleno potencial de la IA: la disponibilidad de datos, la integración técnica en los sistemas existentes y la calidad y utilidad de los mismos. Solo cuando los minoristas aborden estos tres elementos de forma sistemática, la IA podrá dar sus frutos.
La gestión de precios ilustra cómo la tecnología y la estrategia de datos se refuerzan mutuamente. Las soluciones para la optimización de precios basada en la IA requieren una arquitectura de datos estable y estructurada. No se trata de disponer del mayor volumen de datos posible, sino de contar con información fiable, coherente y bien integrada. Las conexiones con los sistemas de información de productos, ERP y gestión de pedidos, complementadas con datos externos como los precios de la competencia, reducen los pasos intermedios manuales y aumentan la fiabilidad de las decisiones automáticas.
IA y diseño de tiendas
El impacto de la IA va mucho más allá de las aplicaciones clásicas, como la gestión de existencias, la previsión o la fijación de precios. En ferias minoristas como EuroShop queda claro cómo la IA afecta a todas las facetas del sector, desde el diseño de tiendas y la gestión de la energía hasta la planificación de estanterías.
En la planificación de tiendas, las herramientas de diseño basadas en IA permiten simular virtualmente los espacios de venta y adaptarlos en tiempo real. Con visualizaciones en 3D y realidad aumentada, los minoristas pueden probar de antemano las rutas de recorrido, las líneas de visión y la iluminación. Esto acorta considerablemente los procesos de diseño y facilita el ajuste flexible de los conceptos de tienda.


