Algunos vendedores en Amazon y Bol están vendiendo productos de marca propia de Ikea, Action, Lidl y otras marcas a precios exorbitantes. Aunque esta práctica lleva años produciéndose, las plataformas implicadas afirman que les resulta difícil combatirla.
Los vendedores pueden fijar libremente los precios
En los mercados de Bol y Amazon se ofrecen cientos de artículos de marca propia a precios que a veces multiplican por diez el precio original. Así lo revela una investigación del periódico neerlandés De Telegraaf. El limpiador de baño Superfinn de Action cuesta 9,99 euros en Bol, más de nueve veces su precio original de 1,14 euros. Una aspiradora de mano Silvercrest que cuesta 24,99 euros en Lidl se ofrece en Bol por 40 euros. En Amazon, el periódico encontró una regleta de la marca propia de Ikea, Koppla, por 36,50 euros, mientras que en la tienda de muebles solo cuesta 19,99 euros.
Según la Asociación de Consumidores de los Países Bajos, esta forma de «estafa y engaño» no es nueva: el problema se conoce desde hace años. Sin embargo, poco se puede hacer al respecto: los vendedores de estas plataformas son libres de fijar sus propios precios. Los consumidores que pagan estos precios abusivos lo hacen bajo su propia responsabilidad.
«En principio, los socios comerciales de Bol son totalmente libres de fijar sus propios precios de venta. No obstante, consideramos importante proteger a los clientes contra precios excesivamente altos. Por eso intervenimos cuando es necesario», responde Bol. El minorista afirma que está mejorando sus algoritmos, lo que, con 45 000 socios y más de 51 millones de productos, es una tarea titánica. Amazon está investigando el asunto.


