La cadena francesa de muebles Alinea, propiedad de la familia Mulliez (Auchan, Leroy Merlin y otras), desaparece definitivamente del panorama. El tribunal ha declarado su quiebra, ya que no se presentaron candidatos para su adquisición. Con ello pone fin a una trayectoria de 36 años en el sector minorista y se pierden más de 1 200 puestos de trabajo.
Sin futuro
Alinea se encontraba en proceso de reestructuración judicial desde finales de 2025, pero no logró encontrar un comprador. Por ello, el juez decidió proceder a la liquidación total. En primer lugar, cerrarán las 36 tiendas propias, pero después les seguirán las ocho franquicias, entre otras en Annemasse, Le Havre y Mantes.


