La filial belga de la cadena minorista francesa IKKS acaba de declararse en quiebra. Esto afecta a una decena de tiendas y a decenas de puestos de trabajo. Sin embargo, las franquicias seguirán abiertas.
Adquirente en Francia
La cadena francesa de moda, que se encontraba en proceso de reorganización judicial desde octubre de 2025, encontró un comprador en diciembre: Santiago Cucci, presidente del holding HoldIKKS, y Michaël Benabou, cofundador de Vente Privée (Veepee), se comprometieron entonces a salvar 219 puntos de venta y 546 puestos de trabajo en Francia. Sin embargo, con ello se hicieron cargo de menos de la mitad de las 473 tiendas y los 1287 empleados que el minorista aún tenía a finales de 2025 en doce países.
Ahora se ha sabido que la organización belga no se salvará. La filial acaba de ser declarada en quiebra, según informa L’Echo. Esto supondrá el cierre de una decena de tiendas propias de la cadena y la pérdida de varias decenas de puestos de trabajo. Los franquiciados podrían seguir abiertos.


