Para anticiparse a los cambios en la dinámica del mercado, la marca de moda holandesa G-Star quiere llevar a cabo una reestructuración estratégica. Esto supondrá la eliminación de 75 puestos de trabajo.
«Ser más ágiles»
G-Star quiere reducir la complejidad de la organización y mejorar la eficiencia. Se simplificarán los procesos, se acortarán los plazos de entrega y se optimizará la gama de productos. Esto supondrá la eliminación de 75 puestos de trabajo.
«G-Star tiene una fuerte identidad de marca y una visión clara del futuro. Al simplificar nuestra organización y reforzar nuestro enfoque, estamos construyendo una empresa más ágil que puede atender mejor a nuestros clientes y lograr un crecimiento sostenible», afirma el director ejecutivo Rob Schilder en un comunicado de prensa.
G-Star, propiedad en su mayor parte del fondo de inversión estadounidense WHP Global, cuenta con unas 300 tiendas propias en 60 países y también está disponible en más de 5000 puntos de venta multimarca en todo el mundo y en línea.


