Día del juicio final en Converse: la empresa matriz Nike recorta plantilla como parte de una reestructuración estratégica. Las ventas de la marca de zapatillas siguen siendo decepcionantes, incluso ahora que Nike se está recuperando.
El teletrabajo como presagio
Los empleados de Converse se enteraron esta semana de que tenían que trabajar desde casa, mientras la dirección ultima un plan de reorganización. Según un memorándum interno, en manos de Bloomberg, se reestructurarán los equipos y se crearán nuevos puestos. Pero el director ejecutivo, Aaron Cain, insinúa que también habrá que tomar «decisiones difíciles», lo que equivaldría a despidos forzosos.
Sin embargo, ya se habían producido rondas de despidos anteriores dentro del grupo Nike. A finales del verano pasado, casi el 1 % del personal de oficina fue despedido, y en 2024 ya se habían producido importantes recortes de empleo: en febrero de ese año, Nike recortó el 2 % de su plantilla mundial (más de 1600 puestos de trabajo), mientras que Converse llevó a cabo una primera ronda de despidos en mayo de 2024 como parte de un plan de ahorro de costes.
Mientras que otras divisiones de Nike, dirigidas por el director ejecutivo Elliott Hill, han vuelto a crecer, Converse se queda atrás. En el último trimestre, las ventas de la marca cayeron nada menos que un 30 %. La marca se enfrenta a una imagen anticuada y a una fuerte competencia. Por ejemplo, Converse tiene dificultades para diferenciarse en un mercado cada vez más centrado en la innovación tecnológica y la sostenibilidad.


