La casa de moda italiana de lujo Prada ha rescindido la colaboración con 222 proveedores en los últimos cinco años por infringir las normas de cumplimiento. La empresa aplica una política de tolerancia cero.
Controles estrictos
Según el Financial Times, Prada ha realizado más de 850 inspecciones a sus proveedores y subcontratistas desde 2020. En más de una cuarta parte de estas inspecciones se detectaron infracciones de la legislación laboral, tras lo cual la empresa rompió la colaboración. Actualmente, Prada trabaja con unos mil proveedores y subcontratistas en el norte y centro de Italia.
La casa de moda aplica una estricta política de tolerancia cero en respuesta a las acusaciones de condiciones laborales ilegales en la industria de la moda. Los estrictos controles deben contribuir a garantizar la autenticidad de la etiqueta «Made in Italy».
Lorenzo Bertelli, director de marketing y responsable de responsabilidad social del grupo Prada, subraya que Prada no está legalmente obligada a revelar todos los niveles de la cadena de producción. La empresa se declara dispuesta a ofrecer una transparencia total, pero solo si esto se aplica a todas las empresas: «¿Por qué íbamos a dar hoy una ventaja a la competencia compartiendo información sobre nuestra cadena de producción?».


