Los consumidores europeos desean comer de forma más saludable, pero a menudo no logran cambiar sus antiguos hábitos alimenticios, entre otras cosas por motivos económicos. Un nuevo estudio aboga por medidas fiscales y estructurales.
Diferencias generacionales
Los europeos dan prioridad a la salud y la asequibilidad por encima de la sostenibilidad a la hora de elegir sus alimentos. Una nueva investigación de EIT Food realizada entre 19 954 consumidores de 18 países europeos revela que el interés por la alimentación sostenible está disminuyendo de forma constante, pasando del 76 % en 2021 al 69 % en 2025. Hoy en día, la sostenibilidad está por detrás de la salud y la asequibilidad como factor que influye en las elecciones alimentarias.


