Ingka Group, el mayor franquiciado de Ikea, apuesta por una «organización más sencilla». Se suprimirán 800 puestos de trabajo en las funciones del grupo. «Nos hemos vuelto demasiado complejos en un entorno minorista que exige rapidez y agilidad», afirma el director ejecutivo, Juvencio Maeztu.
Menos personal directivo
Ingka Group, responsable del 87 % de la facturación mundial de Ikea, afirma apostar decididamente por la asequibilidad, la sostenibilidad y la orientación al cliente, pero el camino hacia ello pasa por una profunda reorganización. La medida forma parte de una simplificación estratégica de la organización, destinada a agilizar la toma de decisiones y reducir los costes.
El director ejecutivo, Juvencio Maeztu, afirma: «La simplicidad es uno de nuestros valores fundamentales, y ahora la devolvemos al corazón de nuestra organización. Esto debe ayudarnos a estar más cerca del cliente y, al mismo tiempo, hacer posible nuestro crecimiento y la reducción de precios».
Sin embargo, Ikea sigue expandiéndose con fuerza. Desde 2020, el número de tiendas y puntos de contacto con el cliente ha pasado de 375 a más de 640 en 32 países. Solo en el último ejercicio fiscal, el grupo abrió 54 nuevos establecimientos, entre los que se incluyen formatos urbanos compactos y tiendas en las afueras. Hasta septiembre están previstas otras 20 tiendas nuevas, lo que supondrá 500 puestos de trabajo adicionales. La paradoja es, por tanto, evidente: mientras el gigante del hogar recorta puestos de trabajo en la administración, crea nuevos puestos en otros ámbitos.


