El gigante francés del calzado Chaussea adquiere la marca Kickers de la quiebra del Grupo Royer. Aunque se perderán 135 puestos de trabajo, la adquisición supone la salvación de la marca de calzado. También para Chaussea se trata de un paso histórico.
Chaussea apuesta por el B2B
El Grupo Royer, fundado en 1945 y que en su día fue un peso pesado del sector del calzado europeo, ha sido declarado en quiebra por el tribunal mercantil de Rennes. De los 180 empleados, solo quedan 45, repartidos entre la sede central y una sucursal en Cholet. Las plantas de Sèvres y Arques cierran definitivamente sus puertas. La liquidación se produce tras una espiral descendente con reorganizaciones anteriores en 2015, 2021 y 2025.


