La sombra de una nueva crisis alimentaria se cierne sobre el mercado mundial, y su impacto amenaza con ser aún mayor que tras la invasión rusa de Ucrania. El aumento de los precios, la reducción de los márgenes de los agricultores y la amenaza de una crisis alimentaria también afectarán directamente al sector minorista, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Los fertilizantes como catalizador
Mientras se intensifican las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz, millones de toneladas de fertilizantes bloquean las rutas de suministro. El precio de la urea, una materia prima crucial para los fertilizantes, ya ha subido un 40 %. Para los agricultores, desde Argentina hasta Bangladés, esto supone una elección imposible: plantar menos o pasarse a cultivos que requieran menos fertilizantes, como la soja o los biocombustibles. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte de un «nivel alarmante de inseguridad alimentaria» si el conflicto se prolonga más de un mes.


