Anta Sports ha superado un hito simbólico en 2025: el grupo deportivo chino registró por primera vez una facturación superior a los 80 000 millones de yuanes, lo que equivale a más de 10 000 millones de euros. Con ello, la empresa confirma sus ambiciones de situarse entre los líderes mundiales del sector minorista deportivo, siguiendo los pasos de Nike y Adidas. Sin embargo, detrás de esa facturación récord se esconde también una historia menos evidente.
Cifra de negocio récord, pero beneficio neto a la baja
La facturación de Anta Sports aumentó en 2025 un 13,3 %, hasta superar los 80 000 millones de yuanes. Sin embargo, el resultado neto siguió la tendencia contraria: descendió un 7,8 %, hasta situarse en 15 660 millones de yuanes, es decir, unos 1950 millones de euros.
A primera vista, esto parece contradictorio, pero la explicación es menos espectacular de lo que sugiere la caída. En 2024, Anta aún se benefició de efectos excepcionales vinculados a la ampliación de su participación en Amer Sports. Además, la rentabilidad se vio sometida a una ligera presión: el margen bruto descendió 0,2 puntos porcentuales hasta el 62 %.
Para un grupo conocido por su eficiencia y rentabilidad, sigue siendo un nivel impresionante. Pero la señal es clara: la expansión internacional y la ampliación de la cartera cuestan dinero.
Invertir en lugar de maximizar
Anta no opta por el beneficio a corto plazo, sino por la escala y el posicionamiento. La adquisición de Jack Wolfskin elevó los gastos de personal en 2025 en un 16,7 %, hasta los 12 240 millones de yuanes. Los gastos en investigación y desarrollo también aumentaron un 10 %, hasta casi 2 200 millones de yuanes.
Esas inversiones encajan en una estrategia más amplia. Anta no solo quiere acoger más marcas bajo su ala, sino también fortalecerse en innovación, desarrollo de productos y construcción de marcas internacionales. Ese modelo ya funcionó anteriormente en Amer Sports, con marcas como Wilson y Salomon, y ahora también debe dar sus frutos en otros ámbitos.
Menos tiendas, más enfoque
Llama la atención que, al mismo tiempo, Anta también esté recortando su red minorista. Después de que el grupo abriera 260 tiendas en 2024, cerró un total de 32 establecimientos en 2025. Para finales de 2026 se añadirían otras 160 tiendas, sobre todo de Anta y Fila.
Esto parece una contracción, pero en realidad es un ejercicio clásico de optimización: menos enfoque en el volumen, más énfasis en la productividad y la experiencia de marca. En los últimos años, las grandes marcas deportivas han aprendido que tener más puntos de venta no es automáticamente mejor. Especialmente en un mercado en el que los consumidores cambian más rápidamente entre el comercio minorista físico, los marketplaces y los canales directos al consumidor, lo que cuenta sobre todo es la calidad de la red.
Fuera de China está el verdadero margen de crecimiento
El mayor crecimiento provino de las actividades internacionales: allí, la facturación aumentó un 70 %. Anta sigue generando la mayor parte de su facturación en China, pero precisamente por eso la mayor oportunidad se encuentra fuera del mercado nacional.
El grupo dio pasos importantes en ese sentido en 2025. Así, a principios de este año, Anta adquirió una participación del 29 % en Puma, lo que supuso una inversión de unos 1.500 millones de euros. Esto tiene una importancia estratégica más allá de lo meramente financiero: con Puma, Anta no solo se acerca a una marca deportiva mundial, sino que también cuenta con un acelerador para sus ambiciones internacionales.
La comparación es llamativa: Anta ya supera a Puma en volumen de negocio, pero su presencia fuera de China sigue siendo relativamente limitada. Puma puede proporcionar a Anta acceso a la distribución, la visibilidad de marca y la credibilidad internacional. A la inversa, Puma puede aprender de la disciplina operativa y la eficiencia de producto del grupo chino.
De campeón chino a actor global
Anta hace tiempo que dejó de ser un competidor local. El grupo construyó su éxito inicialmente con su propia marca, Anta, que sigue representando el 43 % de la facturación. Además, la adquisición de Fila China resultó ser una jugada maestra: la marca representa hoy en día alrededor del 35 % de la facturación del grupo.
Con Jack Wolfskin, Amer Sports y ahora también Puma en su órbita de influencia, cada vez queda más claro hacia dónde quiere dirigirse Anta: construir un amplio imperio deportivo y de estilo de vida con relevancia mundial. Ya no solo como fabricante o distribuidor, sino como grupo de marcas con peso internacional.
La apertura de su primera tienda insignia estadounidense en Beverly Hills encaja perfectamente en ese panorama. La tienda debe ser más que un simple punto de venta: Anta también quiere crear una comunidad allí, con clubes de running y eventos. Se trata de un paso simbólico, pero importante, en un mercado donde la visibilidad y la credibilidad son cruciales.
La IA debe marcar la diferencia
Anta no solo invierte en marcas y mercados, sino también en nuevos modelos de venta y desarrollo. En Asia, el grupo apuesta fuerte por la inteligencia artificial. Los avatares generados por IA ya llevan a cabo sesiones de comercio en directo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y se calcula que ya han generado más de 300 millones de yuanes en transacciones.
La IA también desempeña un papel cada vez más importante en el desarrollo de productos. Se calcula que los artículos desarrollados con el «Ling Loong Design Model» ya representan en conjunto una facturación de 9000 millones de yuanes. Esto demuestra que, para Anta, la tecnología no es solo una herramienta de eficiencia, sino cada vez más una palanca comercial.
Ahora llega la verdadera prueba
La pregunta ya no es si Anta puede crecer. Ya lo ha hecho. La verdadera pregunta es si el grupo puede convertirse en uno de los tres principales actores a largo plazo también fuera de China. Para ello, la empresa debe hacer tres cosas a la vez: fortalecer sus marcas a nivel internacional, sacar partido de las integraciones de las adquisiciones y mantener la rentabilidad.
No será un ejercicio de equilibrio sencillo. Pero Anta parece dispuesta a sacrificar algo de margen a corto plazo para lograrlo. Mientras Nike y Adidas aún se están recuperando de los errores estratégicos de los últimos años, Anta cuenta hoy con algo que es una rareza en este sector: escala, flujo de caja, paciencia y ambición.
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